Cocinamos con leña de encino. Sin estufa, sin microondas, sin prisa.
Horneado cada tarde. Se sirve caliente, siempre.
Del altiplano, con crema ácida y chile cobanero.
Con sal de mar, limón y tortilla recién echada.
Seis horas sobre brasa baja. Se deshace con la cuchara.
Entero, con papas cocidas en la misma ceniza.
Lo que llegó de la costa esa mañana. Pregunte cuál es hoy.
Zanahoria, cebolla morada y ejote, con salsa de semilla de ayote.






Encino seco de Sacatepéquez. Arde parejo y no deja sabor amargo.

Encendemos a las dos de la tarde. A las seis ya está en su punto.

Veintiocho lugares alrededor de la parrilla abierta.

Vino natural y destilados de acá. Sin carta de cien páginas.
Tenemos veintiocho lugares y el fuego no se apura. Elija el día y la hora, y le confirmamos por WhatsApp.